Surit@s

Esta vez nos hemos desplazado hasta Betxí, en la Plana Baixa de Castellón, para conocer el proyecto que Ximo inicio en 2009 con el nombre de Surit@s y que surgió como una respuesta de este inquieto betxinenc ante la crisis económica que empezaba a azotarnos por aquellos años.

https://www.facebook.com/suritos/

Y es que, a pesar de no contar con antecedentes familiares, resulta evidente que Ximo tiene madera de artista. Sus creaciones son al mismo tiempo una vía para darle rienda suelta a su imaginación y una nueva oportunidad para materiales que de otra forma acabarían en la basura. Así pues, nos encontramos ante otra iniciativa de upcycling o supraciclaje, es decir, una forma de reciclaje que transforma materiales que serían considerados desechos en productos de mayor valor, con todo lo que ello supone.

¿Y cuál es la materia prima fuente de su inspiración? Pues lo habéis adivinado: el corcho, en concreto los miles de tapones que la gente de su entorno empezó un buen día a guardarle y entregarle con cariño en bolsas y cajas. Gracias a él hemos descubierto que no hacen falta grandes campañas de recogida de tapones de vino y cava en hogares y comercios, tan solo es necesario una buena red de familiares y amigos que crea en ti y aprecie tu trabajo, el boca-oreja y la solidaridad harán el resto.

En los últimos años, el puesto de Surit@s ha sido un clásico en las ferias de verano de los pueblos de la Sierra Espadán, en especial en los municipios de la comarca de la Plana Baixa. Somos testigos de que desde el comienzo sus creaciones han sido muy bien recibidas por los asistentes a estos eventos, especialmente entre los más peques.

Su producto estrella son los suritos: personajes elaborados con tapones de corcho, alambres, pinzas, y multitud de materiales reciclados cuyo nuevo uso no deja indiferente a clientes/as y curiosos/as. Y es que Ximo disfruta presenciando la cara de asombro de estos/as, para lo cual no duda en compartir con ellos/as todos sus secretos.

Estos personajes fueron evolucionando y diversificándose, de tal forma que las últimas generaciones no solo se limitan a representar profesiones, aficiones, superhéroes, famosos, etc. sino que incorporaban elaborados complementos (vehículos, instrumentos musicales, etc.) e incluso pueden llegar a recrear divertidas escenas (bandas de rock, carreras de motocultores, bodas, etc.). Aquí tenéis unas cuantas imágenes para que os hagáis una idea.

Además de los suritos, su catálogo también incluye muñecos articulados, “monigotes” reivindicativos, imanes para neveras, colgantes, llaveros, cortinas, etc. todo ello con el tapón de corcho como elemento principal.

En lo que se refiere al espacio de trabajo, es sorprendente descubrir como no se requiere de grandes medios para manufacturar las pequeñas obras de arte como las que surgen de la imaginación de Ximo: un pequeño rincón en casa, una sencilla caja de zapatos con las herramientas más comunes, y un lugar donde almacenar los envases y residuos reutilizables, es más que suficiente. Y si tenemos una terraza soleada donde se poder secar la pintura en espray aplicada, pues mejor que mejor.

Pero como ocurre tantas otras veces, el esfuerzo extra que supone la comercialización de sus creaciones y la necesidad de un trabajo por cuenta ajena para garantizar unos mínimos ingresos a lo largo del año, hizo que Ximo se replanteara su proyecto y barajara otras formas de enfocar su actividad, de tal manera que en la actualidad su estrategia ha cambiado significativamente y en lugar de salir en busca de sus clientes, prefiere trabajar por encargo, además abastecer con una muestra de sus productos uno de los comercios de su localidad.

Y como Ximo no es muy fan de las nuevas tecnologías, nos ha pedido el favor de que publiquemos su número de teléfono de contacto, así como el nombre del establecimiento en Betxí donde tiene expuestas algunas de sus artesanías, a lo cual evidentemente no nos hemos podido (ni querido) negar.

Ximo: 964 620 349 – 656 578 895

BRICO DETALL MARI
C/ Constitució nº25, Betxí 12549 (Castelló)
Tel. 687 899 912
bricodetall.mari@gmail.com

Pell d’Arbre

Continuamos en 2021 con nuestro empeño por seguir compartiendo información que permita despertar en vuestro interior ese interés por el corcho que necesita el proyecto SuberLab para trascender el mundo virtual y convertirse en realidad.

Con este propósito nos acercamos a conversar con Ana Fialho, el cuerpo y el alma que hay detrás de la marca Pell d’Arbre. Ana nos recibe amablemente en su taller del barrio del Carmen de Valencia y nos invita a una taza de infusión, a todas luces necesaria para entrar en calor en un día tan desapacible.

Además de una gran diseñadora y artesana, Ana es una auténtica enamorada del corcho, en gran medida gracias a su travesía por el mundo de la moda y a su origen luso. Pero no solo eso, ella también es un libro abierto, que no duda en compartir su experiencia con nosotros/as y con todo el mundo que le dedique un momento a visitar su página web, donde se recogen las motivaciones, la filosofía y las peculiaridades de su proyecto.

Sus creaciones son principalmente complementos de moda elaborados con tejido de corcho natural (no aglomerado), con un diseño y unos acabados muy cuidados. El tejido de corcho empleado por Ana proviene mayoritariamente de Portugal, y aunque su intención en un futuro es abastecerse de materia prima de proximidad y libre de derivados del petróleo, las pequeñas cantidades que demanda y la actual falta de innovación en el sector, no le dan mucho margen de maniobra, ni en lo relativo a su origen ni a su composición.

Entre todos los productos de su tienda, nos gustaría detenernos en los organizadores de auriculares, no solo por su original diseño, sino por los valores solidarios que hay detrás de ellos: y es que los beneficios obtenidos en su venta son destinados íntegramente a cuatro colectivos y entidades diferentes que trabajan en pro de los derecho de los animales, del medio ambiente y de otras causas sociales, toda una declaración de principios.

En lo relativo a los medios empleados durante el proceso de fabricación de los complementos, su taller cuenta con las herramientas y equipos propios de este tipo de manufacturas, como son máquina de coser, máquina remalladora, taladro, tijeras, útiles de costura, etc. Las únicas tecnologías “duras” presentes en el proceso las encontramos en la industria que suministra el tejido de corcho, para lo cual es necesario una maquinaria especial, y en el proceso de corte de las diferentes piezas que componen sus obras, para lo cual es necesario un equipo láser que garantice la precisión y la calidad del trabajo.

En cuanto a la comercialización de las artesanías, además de la página web creada en 2020, Ana participa habitualmente en los mercados alternativos de Valencia y alrededores, sobretodo en aquellos donde los criterios de selección son más estrictos de cara a garantizar un producto local, de calidad, respetuoso con el planeta y original. También podemos encontrar algunas de sus creaciones en tiendas de moda ética y sostenible como Kúbelik (www.kubelik.es), o en escaparates virtuales para artesanos locales como Talento Local VLC (www.instagram.com/talentolocalvlc/).

En definitiva, una propuesta muy bien planteada que merece estar entre entre nuestros sitios webs de referencia… ¡enhorabuena Ana!

Artesano y serrano

Por fin llego el día y pudimos charlar con el primer -y por ahora único- artesano de la Sierra de Espadán que apuesta por el corcho de una forma decidida. Su nombre es José y es vecino de Eslida, la población corchera por excelencia: no en vano podemos encontrar todavía en ella dos fábricas de tapones y una trituradora.

José no ejerce la actividad profesionalmente, ya que trabaja a tiempo completo y por cuenta ajena, dedicándole al corcho únicamente sus ratos libres, que últimamente no son muchos. Tiempo atrás, cuando esos momentos eran más frecuentes, José llego a ser un habitual en las pequeñas ferias de verano que se organizaban en los pueblos de la Sierra de Espadán. A día de hoy solo conserva una reducida muestra de sus piezas, aunque mantiene intacto su pasión por el corcho, y lo que es más importante, atesora la experiencia y el saber-hacer adquirido durante todos estos años.

Nos encontramos ante un autodidacta, un hombre que todo lo que sabe sobre el corcho lo aprendió haciendo, deshaciendo e incluso sacando. Digamos que el amor por este material no le viene de familia… o sí, según se mire, ya que históricamente el corcho fue un recurso fundamental para la subsistencia de los habitantes de la sierra, entre los que se encuentran sus antepasados.

Atendiendo a los materiales empleados, podemos decir que José se ha especializado en el corcho natural, o lo que es lo mismo, no ha tenido a bien emplear el aglomerado (corcho triturado al que se le añade un aglomerante), lo que a nuestro parecer constituye un claro ejemplo de apuesta por el aprovechamiento de los recursos locales. En concreto, dos son los formatos de trabajo utilizados: por un lado los tapones de corcho natural, con algún tipo de defecto, que son rechazados por la industria taponera y cuyo destino sería la trituradora; y por otro lado unos prismas rectangulares cortados a medida y lijados que se obtienen de las panas de corcho que emplea la industria taponera como materia prima.

En lo referente a los objetos manufacturados, queremos destacar por encima del resto las alfombrillas o esterillas, que recuperando uno de los antiguos usos entre la población local, actúan a modo de barrera aislante entre el calor del cuerpo humano y el frío del suelo. Gracias al innovador diseño desarrollado por José, y que dota al conjunto de piezas articuladas la capacidad para enrollarse y conservar su forma, estamos seguros de que a cualquiera de nosotros/as se le ocurrirían multitud de usos diferentes.

Para realizar todas estas obras de arte, el taller de José no requiere de herramientas especiales, más allá de un taladro, una buena cuchilla y un juego de gubias.

Uno de los impedimentos que plantea este artesano a la hora de poder ganarse la vida algún día con sus creaciones (o al menos complementar sus ingresos), es el hecho constatado de que la población local no valora la cantidad de horas invertidas en su manufactura, o dicho de otro modo, la mayoría de paisanos/as no están dispuestos a pagar el precio final de venta, a pesar de que muchos feliciten al artista por la calidad y belleza del producto. En este sentido José apunta que sus principales clientes son extranjeros (mayoritariamente franceses), así como residentes en otras comunidades autónomas.

Este dato es especialmente relevante a la hora de analizar las diferentes posibilidades para la comercialización de productos elaborados con un material que, según las fluctuaciones del mercado, puede alcanzar los 9 €/kg en forma de pana taponable. Una de las opciones, según José, sería alcanzar acuerdos con los suministradores para abastecerse de panas de menor grosor que no reúnan las dimensiones mínimas para la industria taponera, lo que podría reducir el precio del producto final.

Otro de los retos que nos plantea José es el hecho de que el corcho de la Sierra de Espadán, a pesar de un crecimiento más lento que el resto (saca cada 12-14 años), lo que en teoría le confiere una mayor calidad, en la práctica se ve muy afectado por plagas y enfermedades debido, entre otros, a una deficiente gestión selvícola, obligando a la industria taponera de la Sierra de Espadán a emplear en un porcentaje muy elevado corcho que proviene de otros territorios (principalmente Extremadura y Andalucía), y condenando el corcho serrano a la trituradora.

Estos aspectos es importante que los tengamos en cuenta si queremos garantizar ante el consumidor final el origen de la materia prima empleada, uno de los principios que justifican la puesta en marcha del laboratorio de corcho SuberLab.Estos aspectos es importante que los tengamos en cuenta si queremos garantizar ante el consumidor final el origen de la materia prima empleada, uno de los principios que justifican la puesta en marcha del laboratorio de corcho SuberLab.

Corkup

Mientras intentamos cerrar las primeras visitas a los manufactureros/as del corcho que todavía podemos encontrar por nuestras comarcas (el viaje a otros territorios corcheros de la Península tendrá que esperar hasta que se relajen las restricciones de movilidad), vamos a aprovechar para presentaros otra iniciativa que hemos conocido gracias a internet y que merece toda nuestra atención. Se trata de la empresa Corkup, que según sus propias palabras se definen como:

Corkup es una startup que valoriza el corcho como materia natural, a través de la innovación en el branding corporativo. Acompañamos a nuestros clientes en el diseño y personalización de su artículo promocional creativo, packaging, PLV, evento, merchandising, regalo de empresa o reventa . Nuestro objetivo es promover una imagen corporativa diferencial y original, natural y sostenible. Propuestas de marketing verde o para productos únicos, de calidad e innovadores, que generan vínculos y experiencias con la marca.

El elevado número de anglicismos empleados en su presentación nos da una pista de que Corkup y nuestro proyecto (SuberLab) no juegan precisamente en la misma liga. Sin embargo, no son pocos los aspectos que nos han llamado la atención de esta iniciativa y que nos gustaría introduciros.

Uno de los puntos fuertes del proyecto Corkup, a nuestro entender, es la sistematización del proceso para el diseño y fabricación a medida de productos de corcho, gracias a la cual hemos podido recopilar información práctica sobre los variados formatos de trabajo y técnicas empleadas: el aglomerado de corcho (mezclando cocho triturado con una cola en base acuosa para compactarlo posteriormente), la tela y el papel de corcho, el fresado CNC, la inyección en molde, la impresión digital UV, la sublimación y serigrafía, y el marcado con calor, etc; lo que sin duda es un buen indicador de su versatilidad.

Respecto a los productos diseñados y fabricados, en su mayor parte se trata de encargos de otras empresas cuyo destino final suele ser el envasado de productos de alta gama, a los que se quiere diferenciar de la competencia. Como curiosidad señalar que la mayoría de los clientes de Corkup son empresas francesas. Para que os hagáis una mejor idea, os recomendamos que les echéis un vistazo a su página web empleando para ello el siguiente enlace:

Otro aspecto de su web que merece atención es el detalle con que describen el único producto de creación propia que, de momento, tienen en su catálogo: la jabonera de viaje. Un buen ejemplo de lo que supone la innovación basada en el diseño y fabricación de objetos cotidianos empleando materias primas poco habituales, en este caso corcho, todo ello aderezado con la correspondiente dosis de marketing verde.

Por último, destacar la interesante aportación de Corkup en la promoción del uso del corcho natural, lo que en la práctica se materializa en todo un apartado consagrado a este material y que os aconsejamos visitar si todavía tenéis dudas sobre la importancia de volver a poner en valor este regalo de la naturaleza.

Corcho x Naturaleza

A estas alturas, posiblemente alguno de vosotros/as se preguntará cuando vamos a hablar de uno de los sitios web “top” en visitas en lo que se refiere a la venta de artesanías y complementos elaborados con corcho. Bien, pues ese momento ha llegado.

La tienda online CXN https://corchopornaturaleza.com/ es una iniciativa de 3 extremeños/as enamorados de este material que en 2015 tomaron la decisión de emprender su propio negocio, aunque para dar este paso hizo falta que mucho tiempo antes, allá por 2007, empezaran a tomar conciencia del enorme interés de la gente por los productos elaborados con corcho. Y es que en la casa rural que Susana y Juan Antonio regentan en San Vicente de Alcántara (Badajoz), tenían por costumbre regalar pulseras y colgantes de corcho a sus huéspedes, los cuales se mostraban encantados con el obsequio y mostraban un interés especial por las posibilidades de un recurso tan abundante por en esas tierras.

Pero este sitio web no solo es la vía para comercializar sus productos, sino que también ha sido una oportunidad para que otros artesanos/as de la zona den a conocer su trabajo. Así pues, se trata de una experiencia a tener en cuenta, no solo por la calidad, variedad y originalidad de sus productos, sino por su capacidad a la hora de dinamizar un territorio sobre la base de los recursos locales, toda una declaración de principios que rescatamos de su página de inicio:

La mayoría de los productos los diseñamos y elaboramos nosotros mismos o artesanos de la localidad, fomentando con ello el arraigo en la población, manteniendo así oficios artesanales, buscando nuevos usos para este material tan polivalente y favoreciendo la economía circular del corcho.

En definitiva, una fuente de inspiración para nuestro proyecto, de la que podéis conocer más detalles si dedicáis unos minutos a leer la entrevista publicada en el blog Fairchanges:

Los sorprendentes complementos de moda sostenible en corcho. Trocitos de bosque mediterráneo

Cultura DIY

Después una toma primera toma de contacto con el mundo de los blogs, ahora le toca el turno a los tutoriales. Según su definición, un tutorial es un método de transferencia de conocimiento o un sistema instructivo de corta duración y basado en el autoaprendizaje, pudiendo ser parte de un proceso de aprendizaje mayor.

En el caso que nos ocupa, se trataría de vídeos de corta duración que muestran los materiales, herramientas, técnicas, etc. necesarias para transformar el corcho en un objeto o utensilio concreto. Existen multitud de plataformas de vídeo donde podemos encontrar tutoriales de este tipo (Youtube, Vimeo, etc.), así como algunos sitios web que recopilan este material audiovisual:

https://manualidades.facilisimo.com/mas-de-20-ideas-diy-con-corcho_2311149.html

Estos y otros tutoriales se enmarcan dentro de lo que se conoce como cultura DIY, en castellano “hazlo tu mismo”, y que según lo que hemos podido averiguar gracias a la Wikipedia:

El concepto «hágalo usted mismo» o «hazlo tú mismo» abreviado como HUM, HTM o DIY (esto último por sus siglas en el idioma inglés Do It Yourself), es la práctica de la fabricación o reparación de objetos por uno mismo, generalmente se utiliza para ahorrar dinero, pues así se obtienen múltiples beneficios: se desarrolla una actividad manual interesante y motivadora, y al mismo tiempo se aprende con la práctica, se logran manualidad y destrezas, se combaten el aburrimiento, el malhumor, el tedio, y el cansancio, sin causas aparentes claras, etc.

La ética del Do It Yourself en muchos casos se asocia al anticapitalismo, ya que rechaza la idea de tener que comprar las cosas que uno desea o necesita, intentando hacerlas por uno mismo. Se trata de un movimiento contracultural. Hay muchos ejemplos del uso de esta filosofía. Entre otros, se encuentran las reparaciones que alguien hace en su casa sin la necesidad de tener que recurrir a profesionales. Esto ha sido heredado por otros movimientos contraculturales, tales como el punk, el indie y contraculturas denominadas germinativas.

(...)

Aunque parece que el concepto tiene una gran implicación de autogestión, también ha sido muy promocionado como estrategia empresarial para dar salida a otros productos que podrían dejar de venderse o ampliar los mercados de ciertos productos.

Surfeando la red

Después de un primer “chapuzón” por la red en busca de páginas y blogs que promuevan nuevos usos y aprovechamientos del corcho, nos encontramos -tal y como era de esperar- con una amplia mayoría de opciones que giran en torno a las manualidades con tapones de corcho reciclados.

Este formato de trabajo, aún resultando interesante (no en vano los tapones son el destino de la mayor parte del corcho de calidad extraído en la Sierra de Espadán), presenta el inconveniente de no poder garantizar la procedencia del material empleado, especialmente si recurrimos a la colaboración de familiares y amigos para abastecernos. O dicho de otro modo, estaremos fabricando objetos con tapones de cuya materia prima desconocemos el origen (probablemente muy alejado de nuestro territorio).

También se da la circunstancia de que la mayoría de sitios visitados incorporan solo imágenes de las artesanías, sin detallar las diferentes etapas del proceso creativo ni mencionar las técnicas y materiales empleados, con alguna rara excepción como la del blog “Uma Decoración”, que podéis consultar en el siguiente enlace:

https://www.umadecoracion.com/manualidades-recicladas/manualidades-con-tapones-de-corcho/

A pesar de lo cual, recomendamos visitar algunas de estas webs para tomar conciencia del potencial del corcho como elemento decorativo, en especial la página Pinterest de la iniciativa CORK, de la que rescataremos algunas propuestas en futuras entradas.

Más allá del tapón

Continuamos con otro de los hitos que influyeron en la decisión de poner en marcha el proyecto SuberLab: la publicación ya hace unos años del catálogo “Más allá del tapón”, que a modo de inventario recoge y clasifica los productos y servicios derivados del corcho, así como los profesionales y las empresas españolas que lo comercializan. Un excelente trabajo publicado por la Red Europea de Territorios Corcheros (RETECORK).

Esta plataforma para el conocimiento, la promoción y el desarrollo de la cultura del corcho, con sede en Palafrugell (Girona), también es la responsable de la publicación del documento de sistematización de la experiencia “Corklab”, un taller formativo organizado por la Escuela Superior de Diseño e Ingeniería de Barcelona con el propósito de estudiar las propiedades y características del corcho; explorar la historia del sector y su estado actual; investigar sobre los nuevos usos del material según criterios de diseño y sostenibilidad; y desarrollar productos específicos que representen nuevas salidas comerciales para el corcho y puedan difundirse entre futuros prescriptores como arquitectos, interioristas, diseñadores industriales y otros agentes sociales de interés.

Éste y otros documentos de interés pueden consultarse en el siguiente enlace:

https://www.retecork.org/publicaciones/

El corcho y los ecosaberes

Damos paso a la segunda entrada de este blog, y como no podría ser de otro modo, lo hacemos con una iniciativa “hermana” como es el mapeo de ecosaberes en la Sierra de Espadán que allá por el verano de 2016 realizaron nuestras buenas amigas Elena, Joana y Natalia, o lo que es lo mismo la Asociación Arrelaires, y que tuvo como resultado el sitio web Arrelant el Territori, al que podéis acceder a través del siguiente enlace:

http://www.arrelantelterritori.org/mapa

De hecho, fue precisamente esta iniciativa una de las circunstancias que motivaron la puesta en marcha del proyecto SuberLab, especialmente la constatación del hecho, gracias al mapeo de las Arrelaires, de la escasa presencia en el territorio de personas que trabajen exclusivamente un recurso natural tan abundante en la sierra como el corcho, más allá de los “aguerridos” sacadores.

Serán estos artesanos del corcho las primeras personas a las cuales visitaremos para confeccionar las próximas entradas de nuestro blog. Estad muy atentos y atentas…

¿Por qué el corcho?

La Sierra de Espadán es un territorio montañoso, situado al sur de la provincia de Castellón, muy reconocido por la extensión de sus bosques de alcornoques, únicos en la Comunidad Valenciana, lo que le valió en 1998 la declaración como Parque Natural. Según el Fondo Mundial para la Naturaleza, los alcornocales se caracterizan por ser uno de los ecosistemas forestales con mayor biodiversidad del mundo, llegando a albergar hasta 135 especies vegetales por cada 1.000 m2.

Sin embargo, este ecosistema ya hace tiempo que padece un lento pero constante proceso de degradación relacionado con múltiples factores, entre los que destacaríamos el cambio climático -con la modificación del régimen de lluvias que éste conlleva- y el abandono de la actividad forestal vinculado a la baja rentabilidad del sector y a la escasa mano de obra disponbible a causa del despoblamiento. Todo ello se traduce en un deficiente estado sanitario de los alcornoques, que ven reducida su extensión en favor de las pináceas, con la consiguiente pérdida de biodiversidad y aumento de la vulnerabilidad frente a los incendios forestales que ello supone.

Muchos de los alcornoques de Espadán fueron plantados por sus antiguos pobladores a principios del siglo XX como respuesta al aumento de la demanda de corcho para la industria taponera de Cataluña y a la pérdida de recursos a consecuencia de la plaga de filoxera que asoló sus viñas. Este material ha sido empleado por la industria y artesanía local en la fabricación de múltiples utensilios, entre ellos sus emblemáticos tapones, hasta que a finales del siglo XX los derivados de petróleo se impusieron gracias a su menor coste y mayor versatilidad, lo que unido al encarecimiento de la mano de obra y a un estancamiento de los precios pagados, han supuesto el progresivo abandono del manejo de las fincas de alcornoque y la consiguiente degradación del ecosistema.

En la actualidad existen todavía varias fabricas en funcionamiento -situadas en Eslida y Soneja- que producen tapones para la industria alimentaria y que desmenuzan el corcho sobrante y de peor calidad y lo convierten en materia prima para otros tipos de industria (construcción, decoración, textil, etc.). No obstante, es difícil encontrar personas o empresas radicadas en el territorio que trabajen este material y lo transformen en otro tipo de bienes de consumo, tal y como puso de manifiesto el mapeo realizado por la asociación Arrelaires en verano de 2016.

Teniendo en cuenta que la extracción del corcho en la Sierra de Espadán sigue siendo una actividad semi-artesanal estrechamente vinculada a la gestión forestal sostenible, y en un contexto como el actual de crisis ecológica y pérdida de población en las zonas de interior, consideramos prioritario promover los usos y aprovechamientos de los recursos naturales presentes en el territorio, tratando de adaptarlos a las necesidades actuales y futuras de la sociedad.