Crónica del cuarto taller

Los pasados días 2, 3 y 4 de junio, el laboratorio de corcho SuberLab organizó su cuarto taller para la elaboración de artesanías de corcho, impartido por Miguel Pacheco Silvero, empresario artesano al frente de la tienda-taller “La Casita de Corcho”, ubicada en San Vicente de Alcántara (Badajoz).

El término “empresario artesano” no es casual, ya que Miguel lleva casi 30 años en esto de las artesanías de corcho, y además de los artículos que vende directamente en su tienda, también confecciona otros por encargo, para lo cual en muchas ocasiones necesita movilizar recursos extra con el objetivo de cumplir sus compromisos con los clientes, tanto nacionales como extranjeros, lo que requiere un elevado nivel de profesionalización.

A pesar de lo cual, como el mismo reconoce, su creaciones no dejan de ser artesanías, ya que dependen en todo momento de los conocimientos, habilidades y destrezas del artesano -con la ayuda de herramientas más o menos sofisticadas- para ser manufacturadas, no existiendo dos piezas iguales.

Durante la primera jornada Miguel nos introdujo en el negocio de las artesanías de corcho. En concreto nos mostró ejemplos de los diferentes formatos y calidades de corcho que existen, nos desveló los secretos de algunas de sus piezas más vendidas, y compartió con nosotros algunos de los aprendizajes más interesantes adquiridos a lo largo de su dilatada carrera profesional.

También aprendimos a manejar una máquina imprescindible para trabajar a la escala en la que lo hace Miguel: la sierra de cinta. Con este equipo y algo de destreza es posible rebanar las panas de corcho y separar fácilmente espalda y barriga, obteniendo lo que llamamos “alma” o parte más noble de corcho. El alma a su vez se puede dividir en dos o más partes, dependiendo del calibre y la calidad de la pana. De esta forma tan sencilla nos ahorramos la ardua tarea de lijar con la escofina, disponiendo a su vez de material extra -finas láminas fruto del recorte de espalda y barriga-para emplear en la manufactura de nuestras artesanías.

Con los diferentes formatos de corcho procesado, un cristal cortado a medida, un poco de cola de contacto, y las oportunas instrucciones de Miguel, fuimos capaces de confeccionar un bonito porta-retratos, al que cada uno/a dio su toque personal final.

La segunda jornada la dedicamos íntegramente a esculpir un jarrón de corcho. Para llegar hasta él, Miguel nos descubrió la importancia de un buen diseño previo. Una vez claro éste, nos pusimos manos a la obra y recortamos con las seguetas tantos anillos -de 1 cm de espesor y diferentes radios- como fueron necesarios para componer nuestra pieza. Con ayuda de la cola de contacto y la visión espacial de cada cual, armamos la estructura del jarrón. Finalmente la escofina y el papel de lija, unidos a una buena dosis de paciencia, nos permitió llegar hasta el resultado esperado.

Durante el tercer y último día, con los/as aprendices ya inmersos/as en su rutina semanal, Miguel se dedicó a asesorarnos algunos aspectos a tener en cuenta para futuras fases del proyecto. En concreto nos habló de su experiencia como miembro de la Asociación Extremeña para la Promoción de la Artesanía, de los diferentes calibres, calidades y precios del corcho virgen, de los factores a tener en cuenta a la hora de aceptar encargos, de la importancia de un buen análisis de costo-beneficio, de las diferentes formas de comercialización y sus peculiaridades, etc. En definitiva, toda una master-class en la que tuvimos la oportunidad de profundizar en los temas tratados durante la primera jornada.

Por tierras rayanas

La segunda parada en nuestra ruta por los territorios corcheros ha sido Extremadura. Y en la parte más occidental de esta pintoresca región, a escasos kilómetros de la frontera con Portugal, se encuentra una localidad conocida como la Ciudad del Corcho, sumergida en una impresionante dehesa salpicada de alcornoques y encinas, y en la que todavía podemos encontrar un gran número de empresas que preparan el corcho con destino a la industria taponera. Estamos hablando de San Vicente de Alcántara, en el límite entre la provincia de Cáceres y Badajoz.

En este municipio se encuentra el Museo de Identidad del Corcho, un interesante espacio diseñado con el objetivo de poner en valor el ciclo producción, preparación y transformación de este material: desde la elevada biodiversidad del alcornocal de donde se extrae, hasta sus múltiples aplicaciones tradicionales y actuales -con un lugar destacado para el tapón-, pasando por las variadas manifestaciones culturales y festivas en torno al mismo.

A continuación os presentamos una muestra de los objetos de corcho más llamativos que se exponen en este peculiar museo.

Y encontrándonos en San Vicente de Alcántara, no podíamos dejar de visitar a Miguel Ángel Pacheco, artesano que está detrás de la “Casita de Corcho” y que hasta la fecha tiene el honor de ser la única tienda que conocemos consagrada al corcho natural (no aglomerado).

Miguel lleva trabajando este material desde hace 28 años y se abastece del corcho que se prepara en las fábricas de la zona. Para ello emplea principalmente una sierra de cinta, cuchillas y lijas. Sus creaciones las vende a través de su tienda-taller y de la web Corcho por Naturaleza, de la que ya hablamos en su día en este blog.

La última estación de nuestra ruta por tierras extremeñas fue la antigua Emérita Augusta, más conocida como Mérida, hasta donde nos desplazamos para conocer el trabajo de Luís Nicolás Zamoro, álias “Negrín”, diseñador del Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX) desde hace 35 años.

Luís es un ilustrador que realiza sus obras sobre el papel de corcho que adquiere de la industria catalana, empleando para ello diferentes pinturas y esmaltes, así como una pequeña pirograbadora que le acompaña desde sus inicios. Sus creaciones, que han llegado a ser expuestas en la Feria Internacional de Turismo (FITUR), las vende directamente entre las personas de su entorno próximo, gracias al boca-oreja. Aquí podéis disfrutar de una muestra de su arte.

Además del trabajo de Luís, el CICYTEX también alberga un pequeño espacio con una muestra de objetos antiguos, y de otros que no lo son tanto. Entre estos últimos destacan los revestimientos para fachadas y el mobiliario confeccionado con bornizo (corcho de la primera saca).

Por último nos gustaría agradecer la amabilidad y generosidad de Laura Brixedo, Directora del Museo de Identidad del Corcho, de Laura Expósito, Directora del Centro de Interpretación de la Naturaleza “Alas” y alma máter de “Corcho por Naturaleza”, y de Ramón Santiago, Ingeniero de Montes del CICYTEX.

Corcho x Naturaleza

A estas alturas, posiblemente alguno de vosotros/as se preguntará cuando vamos a hablar de uno de los sitios web “top” en visitas en lo que se refiere a la venta de artesanías y complementos elaborados con corcho. Bien, pues ese momento ha llegado.

La tienda online CXN https://corchopornaturaleza.com/ es una iniciativa de 3 extremeños/as enamorados de este material que en 2015 tomaron la decisión de emprender su propio negocio, aunque para dar este paso hizo falta que mucho tiempo antes, allá por 2007, empezaran a tomar conciencia del enorme interés de la gente por los productos elaborados con corcho. Y es que en la casa rural que Susana y Juan Antonio regentan en San Vicente de Alcántara (Badajoz), tenían por costumbre regalar pulseras y colgantes de corcho a sus huéspedes, los cuales se mostraban encantados con el obsequio y mostraban un interés especial por las posibilidades de un recurso tan abundante por en esas tierras.

Pero este sitio web no solo es la vía para comercializar sus productos, sino que también ha sido una oportunidad para que otros artesanos/as de la zona den a conocer su trabajo. Así pues, se trata de una experiencia a tener en cuenta, no solo por la calidad, variedad y originalidad de sus productos, sino por su capacidad a la hora de dinamizar un territorio sobre la base de los recursos locales, toda una declaración de principios que rescatamos de su página de inicio:

La mayoría de los productos los diseñamos y elaboramos nosotros mismos o artesanos de la localidad, fomentando con ello el arraigo en la población, manteniendo así oficios artesanales, buscando nuevos usos para este material tan polivalente y favoreciendo la economía circular del corcho.

En definitiva, una fuente de inspiración para nuestro proyecto, de la que podéis conocer más detalles si dedicáis unos minutos a leer la entrevista publicada en el blog Fairchanges:

Los sorprendentes complementos de moda sostenible en corcho. Trocitos de bosque mediterráneo