Hombres (y mujeres) del corcho

Y como colofón de nuestra ruta por los territorios corcheros de la Península, pusimos rumbo hacia las provincias andaluzas corcheras por excelencia: Cádiz y Málaga.

Justo en la frontera entre estas dos provincias, en uno de los principales accesos al Parque Natural de Los Alcornocales, se ubica uno de los centros de referencia para el sector corchero andaluz: la Suberoteca de Andalucía, en el término municipal de Alcalá de los Gazules.

En este espacio dependiente de la Junta de Andalucía, se lleva un control exhaustivo de la calidad del corcho que se saca cada campaña. Un servicio de especial relevancia para un territorio donde la saca sigue teniendo un fuerte impacto sobre la economía local, especialmente de la mano de los jornales que perciben sacadores de corcho (corcheros) y arrieros.

En la Suberoteca tuvimos la oportunidad de conocer a Juan León “Moreno”, que trabaja para la Junta de Andalucía y que durante sus ratos libres convierte el corcho en verdaderas obras de arte de estilo rústico. Juan, que también es corchero, se abastece principalmente de las panas de corcho crudo que selecciona en cada campaña y que el mismo hierve y prensa. Como suele ocurrir, las herramientas empleadas para labrar el corcho son de lo más sencillas, y en su caso destaca una colección de cuchillos fabricados en Portugal que maneja con increíble precisión. Sus creaciones no se venden en ninguna feria y tampoco acepta encargos. Tan solo los visitantes de la Suberoteca tienen el privilegio de poder disfrutar de la pequeña exposición donde se muestran.

De Alcalá de los Gazules nos trasladamos hasta Jimena de la Frontera, otro municipio gaditano de gran tradición corchera, donde los sacadores de corcho y arrieros llevan tiempo organizándose con el objetivo de mejorar sus condiciones laborales.

Y es en esta localidad donde vive Javier, hijo y nieto de corcheros, cuya destreza y creatividad con el corcho nos sorprendió gratamente. Javier elabora en sus ratos libres estas maravillas, que solo comparte con familiares y amigos.

Todavía en la provincia de Cádiz, no podíamos dejar de visitar en Tarifa a Manuel Medina, al que conocimos a través de un programa de televisión de Canal Sur. Manuel, que de joven trabajó como arriero, es un autodidacta que ha desarrollado una técnica y un estilo muy particular en la confección de objetos y utensilios de corcho. En el pasado era habitual encontrarlo vendiendo sus artesanías por los mercados locales, pero el escaso reconocimiento al valor de su trabajo hizo que desistiera hace solo unos años. Aunque su actual ocupación ya no le deja mucho tiempo para dedicarle al corcho, todavía conserva la pasión por este material, así como una buena muestra de sus creaciones.

Y como última parada dentro de nuestra gira por tierras andaluzas, viajamos hasta la histórica localidad de Ronda, en los alrededores de la cual pudimos visitar el taller de Elena y José, o lo que es lo mismo: Sonrisas de Corcho.

Estos dos enamorados del alcornoque y de su piel, elaboran bisutería de muy alta calidad y belleza, además de otros objetos como cajas nido, lámparas, colgantes, etc. destacando su trabajo por la originalidad tanto de los diseños, como de los procedimientos aplicados. Iniciaron su actividad cuando todavía vivían en el cercano Valle del Genal, un paraíso para los amantes de las quercíneas y de la cultura morisca. Hasta la irrupción de la pandemia, vendían sus artesanías entre diferentes ferias anuales en las que participaban y un puesto permanente en una de las calles más turísticas de Ronda. Las herramientas que emplean son bastantes sencillas, abasteciéndose con pequeñas cantidades de corcho que consiguen a través de sus contactos en la zona.

No queremos finalizar esta crónica sin agradecer la amabilidad y generosidad de personas como Manuel Díaz, de la Suberoteca de Andalucía; Juan Manuel Gutiérrez, presidente de la Asociación de Corcheros y Arrieros de Andalucía (ACOAN); y especialmente dos “friquis” del corcho como yo: Ignacio García, Director Ejecutivo de Euronatura, y Agustín Coca, antropólogo de la Universidad Pablo de Olavide.

O país da cortiça

Tras nuestra aventura por tierras extremeñas, y aprovechando la cercanía de la frontera hispano-lusa, decidimos adentrarnos en el sur de Portugal, concretamente en la región de Alentejo, con el propósito de conocer de primera mano el trabajo de los artesanos de corcho en el principal país productor y transformador de este recurso a nivel mundial.

La tarea no fue fácil, ya que en las fechas en las que viajamos todo el país se encontraba en alerta sanitaria, con un grado restricción mucho más elevado que en el estado español. Así pues, tras cruzar la frontera por Badajoz y mostrar al funcionario correspondiente los justificantes requeridos, pusimos rumbo al Observatorio del Alcornoque y del Corcho en la localidad de Coruche, nada más y nada menos que la autodenominada capital mundial del corcho. A pesar de que el Observatorio se encontraba cerrado al público, uno de sus técnicos, Carlos Abreu, nos atendió amablemente y nos facilitó los contactos necesarios para cumplir con nuestra misión.

Gracias a la información proporcionada por Carlos, pudimos conocer el trabajo de Arlindo Pirralho, para lo cual tuvimos que desplazamos hasta el municipio de Couço. Arlindo, que es sacador de corcho y que aprendió a trabajar este material gracias a su padre que fue pastor de ovejas, es además lo que denominaríamos un artista-artesano, ya que es capaz de tallar en corcho y decorar con increíble buen gusto cualquier tipo de figura, sin olvidarse de los objetos y utensilios de toda la vida, a los que siempre acompaña con su toque personal. Y para ello no creáis que necesita ningún tipo de herramienta especial: le basta y sobra con su imaginación, sus manos, una caladora, un serrucho, un cuchillo, una lija, y las panas de corcho que selecciona durante la saca.

De Couço pusimos rumbo a Vendas Novas, donde teníamos una cita con Jerónimo Manuel, que como Arlindo, vende sus creaciones principalmente en las ferias de la zona, aunque en su caso también recibe encargos de particulares y empresas. Este prolífico artesano se dedica a elaborar objetos de corte más tradicional, para lo cual selecciona la materia prima entre el corcho que el mismo saca. Nos encontramos ante un autodidáctica y enamorado del corcho que gracias a su pasión consigue unos ingresos extras.

Nuestra última parada en esta región nos llevó hasta las instalaciones de la empresa Cortiçarte en Azaruja, a 20 kilómetros de Évora. En esta fábrica, desde hace ya cuatro generaciones, se elaboran artesanías de corcho cuyo destino principal es el de abastecer tanto las tiendas de artesanía de Évora, como las del resto del país.

Cortiçarte constituye un interesante ejemplo de empresa familiar, donde los operarios en verano sacan el corcho y el resto del año permanecen en la fábrica preparando las panas con destino a la industria taponera y elaborando artesanías con el corcho que no cumple con la calidad suficiente para fabricar tapones.

Las instalaciones de esta fábrica cuentan con cuatro zonas bien diferenciadas: una campa exterior para recibir el corcho, almacenarlo y airearlo una vez hervido; una área donde se selecciona el corcho, se hierve y se forman los fardos con las panas; una área donde se fabrican y almacenan las artesanías; y un local donde se exponen los productos para la venta al por mayor y al detalle.

En la zona donde se elaboran las artesanías podemos encontrar la maquinaría típica de cualquier carpintería de madera, con un limitado nivel de automatización. Así pues, podemos decir que nos encontramos ante un negocio donde la mano de obra cualificada es sin duda un factor diferencial, ya que sin las habilidades y destrezas de sus operarios no sería posible elaborar un producto final con la calidad mínima exigida, lo que nos permite clasificarla como una industria de tipo artesanal.

Desde Évora, capital del Alentejo, pusimos rumbo a latitudes más meridionales, en concreto Faro, la capital del Algarve. Y a 20 kilómetros de esta bonita ciudad costera se encuentra otro de los centros de referencia para la industria corchera portuguesa: São Brás de Alportel.

En esta pintoresca localidad nos recibió Sofía Carrusca, cuya familia es propietaria de Eco-Cork Factory, fábrica que compra corcho y prepara las panas con destino a la industria taponera. Sofia, además de la heredera de la empresa, también a conseguido diversificar el negocio a través de un emprendimiento turístico denominado Algarve Rotas (www.algarverotas.com) y de la creación de su propia marca de productos de corcho Cork Inov Nature (www.corkinov-inovacao-cortica.webnode.pt).

Esta inquieta algarveña está también detrás de la tienda de venta al detalle ubicada en el interior de la fábrica, donde podemos encontrar principalmente bisutería y complementos elaborados con tejido de corcho, algunos de ellos fabricados en un pequeño taller anexo. Todos estos espacios (fábrica, tienda y taller), han sido integrados dentro de una ruta turística temática en torno al corcho que ella misma comercializa a través de Algarve Rotas.

No queremos finalizar nuestra crónica sin agradecer el tiempo y los contactos compartidos por el personal del Proyecto TASA en Loulé, en especial a Graça Palma y Joao Ministro. Sobre esta iniciativa basada en la actualización de las artesanías tradicionales de la región del Algarve, que ya tratamos en un artículo anterior, podéis informaros a través del enlace que incluimos en el apartado del blog “Sitios de Interés”.

Por tierras rayanas

La segunda parada en nuestra ruta por los territorios corcheros ha sido Extremadura. Y en la parte más occidental de esta pintoresca región, a escasos kilómetros de la frontera con Portugal, se encuentra una localidad conocida como la Ciudad del Corcho, sumergida en una impresionante dehesa salpicada de alcornoques y encinas, y en la que todavía podemos encontrar un gran número de empresas que preparan el corcho con destino a la industria taponera. Estamos hablando de San Vicente de Alcántara, en el límite entre la provincia de Cáceres y Badajoz.

En este municipio se encuentra el Museo de Identidad del Corcho, un interesante espacio diseñado con el objetivo de poner en valor el ciclo producción, preparación y transformación de este material: desde la elevada biodiversidad del alcornocal de donde se extrae, hasta sus múltiples aplicaciones tradicionales y actuales -con un lugar destacado para el tapón-, pasando por las variadas manifestaciones culturales y festivas en torno al mismo.

A continuación os presentamos una muestra de los objetos de corcho más llamativos que se exponen en este peculiar museo.

Y encontrándonos en San Vicente de Alcántara, no podíamos dejar de visitar a Miguel Ángel Pacheco, artesano que está detrás de la “Casita de Corcho” y que hasta la fecha tiene el honor de ser la única tienda que conocemos consagrada al corcho natural (no aglomerado).

Miguel lleva trabajando este material desde hace 28 años y se abastece del corcho que se prepara en las fábricas de la zona. Para ello emplea principalmente una sierra de cinta, cuchillas y lijas. Sus creaciones las vende a través de su tienda-taller y de la web Corcho por Naturaleza, de la que ya hablamos en su día en este blog.

La última estación de nuestra ruta por tierras extremeñas fue la antigua Emérita Augusta, más conocida como Mérida, hasta donde nos desplazamos para conocer el trabajo de Luís Nicolás Zamoro, álias “Negrín”, diseñador del Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX) desde hace 35 años.

Luís es un ilustrador que realiza sus obras sobre el papel de corcho que adquiere de la industria catalana, empleando para ello diferentes pinturas y esmaltes, así como una pequeña pirograbadora que le acompaña desde sus inicios. Sus creaciones, que han llegado a ser expuestas en la Feria Internacional de Turismo (FITUR), las vende directamente entre las personas de su entorno próximo, gracias al boca-oreja. Aquí podéis disfrutar de una muestra de su arte.

Además del trabajo de Luís, el CICYTEX también alberga un pequeño espacio con una muestra de objetos antiguos, y de otros que no lo son tanto. Entre estos últimos destacan los revestimientos para fachadas y el mobiliario confeccionado con bornizo (corcho de la primera saca).

Por último nos gustaría agradecer la amabilidad y generosidad de Laura Brixedo, Directora del Museo de Identidad del Corcho, de Laura Expósito, Directora del Centro de Interpretación de la Naturaleza “Alas” y alma máter de “Corcho por Naturaleza”, y de Ramón Santiago, Ingeniero de Montes del CICYTEX.

Bienvenidos al norte

Aprovechando que las restricciones sanitarias poco a poco van levantándose, hemos podido salir por fin de la Sierra de Espadán y con ello iniciar nuestra ruta de investigación por los territorios corcheros de la Península.

Y la primera parada ha sido -como no podría ser de otra forma- la comarca del Baix Ampurdà en Girona, concretamente el municipio de Palafrugell, situado en el sector oriental de una importante zona productora de corcho y donde se asentó el grueso de la industria taponera nacional a finales del siglo XIX.

El vínculo de esta zona corchera con la Sierra de Espadán es muy estrecho, no solo por las similitudes de un ecosistema donde predomina el alcornocal de montaña, sino también porque éste fue históricamente el destino final del corcho producido en Espadán, incluso propiciando que empresarios catalanes instalaran las primeras fábricas de tapones en tierras castellonenses a principios del siglo XX.

Ya en Palafrugell, pudimos conocer el Museu del Suro de la mano de Pep Espadalé y Àngela Martí, inmejorables anfitriones que nos descubrieron las peculiaridades del sector corchero catalán y nos facilitaron los contactos necesarios para continuar con nuestra labor.

La visita al museo nos ayudó a comprender la importancia de este material, que hasta hace menos de un siglo y debido a sus incomparables propiedades físicas y químicas, no tenía competencia. Como muestra de ello, aquí tenéis una colección de objetos fabricados con corcho.

Otra de las conclusiones a las que llegamos tras la visita al museo, es que la industria taponera alcanzó en estas tierras un grado de desarrollo y de generación de riqueza tal, que otros usos de este recurso, como por ejemplo la elaboración de artesanías, nunca fueron más allá de lo anecdótico. Para encontrar otro destino de la producción de corcho con suficiente entidad, habría que poner el foco en la industria del aglomerado, que actualmente también se encuentra en franco retroceso.

Aún así, nosotros no cejamos en nuestro empeño y pusimos rumbo hacía Capmany, en la comarca de l’Alt Ampurdà, para visitar al artista y artesano Joan Aguilera Rosell, quien amablemente nos abrió las puertas de su casa y nos mostró su colección de obras de arte. Y es que Joan es un enamorado del corcho al que la afición le viene de familia, en concreto de su padre, antiguo operario forestal y también artesano. Las herramientas que emplea Joan para trabajar el corcho son las básicas: una sierra de calar, un cutter y una lijadora multifunción. Las panas de corcho las obtiene de la industria local, aunque también aprovecha el corcho de árboles muertos que encuentra por el bosque. Aquí os dejamos con alguna de sus peculiares creaciones.

Uno de los encuentros más destacables, fue el que tuvimos en el municipio de Cassà de la Selva, en la comarca del Gironés, con Dolors Roset, técnica del área de promoción económica del ayuntamiento, y Eduard Mestres, otro enamorado del corcho y única persona en toda Cataluña que dispone del carnet de maestro artesano. Y para muestra de la calidad de su trabajo… un botón.

Dolors y Eduard nos invitaron a participar en una jornada de plantación de alcornoques con escolares, donde fuimos testigos de excepción de la importancia que las autoridades locales otorgan a la conservación de sus recursos naturales. También pudimos disfrutar de una breve pero interesante exposición sobre el desempeño de mujeres y niños/as niñas en la industria corchera catalana.

Destacar que este municipio, desde hace ya unos años, organiza anualmente la Fira del Tap i el Suro, demostrando así la importancia que tuvo -y todavía conserva- este recurso para la economía casanense, y en la que estaremos encantados de participar si, llegado el caso, nos invitan a presentar nuestra experiencia con el laboratorio de corcho SuberLab.

Finalmente queremos también agradecer la amabilidad y disponibilidad de Oriol Granyer, técnico del Consorci de les Gavarres, de Albert Hereu, Director del Institut Català del Suro, y de Guillem Genover y Paula Blanco, miembro de la Comisión Ejecutiva y responsable técnica de la Red Europea de Territorios Corcheros (RETECORK).

Mestre artesão

Debido a las actuales restricciones de la movilidad, esta semana hemos optado por realizar una visita virtual. Y como el mundo virtual no entiende ni de espacio ni de tiempo, hemos aprovechado para viajar hasta la cuna del corcho, que podríamos situar sin riesgo a equivocarnos entre las regiones del Alentejo y del Algarve, en el sur de Portugal. Allí hemos localizado a un auténtico maestro artesano del corcho, concretamente en São Brás de Alportel.

https://www.facebook.com/Artes%C3%A3o-Ant%C3%B3nio-Luz-107686040950219/

Llegamos hasta António Luz gracias a la página web de una interesante iniciativa llamada TASA (Técnicas Ancestrales, Soluciones Actuales), cuyo objetivos es revalorizar las artesanías del Algarve, promoviendo el trabajo colaborativo entre artesanos/as, diseñadores/as y otros/as profesionales.

http://projectotasa.com/

António -que fue carpintero antes que artesano del corcho- no tenía ningún vinculo con este material hasta que la crisis del 2008, con casi 60 años, le llevó a replantearse su futuro. En ese momento fue cuando empezó a trabajar con el corcho -el recurso natural históricamente más importante en el municipio que le vio nacer y donde reside desde siempre- elaborando sus propias piezas y participando en pequeñas ferias y muestras artesanías para darlas a conocer.

Fue el gran interés de los clientes por sus creaciones, el incentivo necesario para que un simple pasatiempo se convirtiera en una ocupación. La proximidad a los proveedores de corcho también resultó ser un factor importante de su éxito entre el público, ya que este hecho garantiza la calidad del material utilizado y por tanto del producto final.

Todas las piezas son elaboradas a mano: ensaladeras, fruteros, lámparas, vinagreras, posa-vasos, etc., tratando que sean útiles y tengan un diseño contemporáneo que las distinga de lo que ya existe en el mercado artesanal.

Y es que António es un firme defensor de la innovación en el mundo de las artesanías y está convencido que ésta es la mejor forma de garantizar su continuidad, siendo necesario para ello que los clientes reconozcan el valor de las creaciones más sofisticadas, ya que según sus propias palabras: “se necesita más tiempo para hacer, requiere más paciencia, hacer y rehacer con todo cuidado ”.

Considera António que la transmisión de valores a los más jóvenes a través de la promoción del corcho y de su historia, unido al hecho demostrable de que este material posee unas características que le permiten ser empleado para muchos propósitos más allá de la convencional fabricación de tapones, son factores determinante para atraer a nuevos clientes.

Pero mejor vamos a escuchar estas reflexiones de boca de su propio autor, aprovechando para ello un documental grabado en 2018 sobre el sector corchero en el Algarve, donde podemos disfrutar de una muestra de su trabajo y de unas tomas de su taller a partir del minuto 09:45.

Agradecemos la colaboración de Ana Fialho (Pell d’Arbre) que amablemente ha traducido sus palabras y las ha transcrito para todos/as nosotros/as:

“Hoy en día se está aprovechando el corcho para más cosas. Antiguamente servía sobre todo para hacer tapones. También se usa para hacer aislamientos, tejidos, piezas con corcho triturado, suelos, etc. La tecnología también ayudó en esa diversificación”

“Se puede hacer cualquier cosa con el corcho. Por ahora todo lo que imaginé lo pude hacer. Creé trucos para dar consistencia al corcho fino. Muchas horas de trabajo probando. Hago piezas finas pero bastante resistentes. Voy a hacer un sillín de bici en corcho. Las ideas para las piezas me surgen muchas veces sin conexión unas con las otras. Veo algo y pienso: ahora voy a hacer algo así o asá, y luego me viene otra idea que no tiene nada que ver con las cosa que estaba viendo”

“En algunos casos el corcho es más difícil de trabajar que la madera y en otros es más fácil. Pero sobre todo diría que es más difícil porque las máquinas que uso están diseñadas para trabajar la madera. No hay máquinas específicas para hacer este trabajo en corcho. Tenemos que adaptar las máquinas que hay. El corcho crea mucha fricción, se calienta y se agarra a las cuchillas al contrario que la madera”

“Lo que más me gusta hacer no es lo que más vendo. Lo que me gusta más hacer son piezas grandes y complicadas. Cosas que nadie imagina que se pueden hacer en corcho, esas son las que me dan más placer en crear. Lo que vendo más son todo el tipo de piezas más pequeñas, como los elefantitos. Y también muchos objetos útiles como lámparas, botellas, vasos, etc. También depende del sitio donde voy a vender. En unos mercados vendo más de esto, en otros más de aquello”

“No todos los experimentos que hago funcionan. A veces imaginas algo y luego hay cosas que no habías tenido en cuenta. Otras veces los experimentos no funcionan para lo que pensabas pero acaban funcionando para otras cosas. Al final siempre se aprende, aunque no salga nada del experimento”

Surit@s

Esta vez nos hemos desplazado hasta Betxí, en la Plana Baixa de Castellón, para conocer el proyecto que Ximo inicio en 2009 con el nombre de Surit@s y que surgió como una respuesta de este inquieto betxinenc ante la crisis económica que empezaba a azotarnos por aquellos años.

https://www.facebook.com/suritos/

Y es que, a pesar de no contar con antecedentes familiares, resulta evidente que Ximo tiene madera de artista. Sus creaciones son al mismo tiempo una vía para darle rienda suelta a su imaginación y una nueva oportunidad para materiales que de otra forma acabarían en la basura. Así pues, nos encontramos ante otra iniciativa de upcycling o supraciclaje, es decir, una forma de reciclaje que transforma materiales que serían considerados desechos en productos de mayor valor, con todo lo que ello supone.

¿Y cuál es la materia prima fuente de su inspiración? Pues lo habéis adivinado: el corcho, en concreto los miles de tapones que la gente de su entorno empezó un buen día a guardarle y entregarle con cariño en bolsas y cajas. Gracias a él hemos descubierto que no hacen falta grandes campañas de recogida de tapones de vino y cava en hogares y comercios, tan solo es necesario una buena red de familiares y amigos que crea en ti y aprecie tu trabajo, el boca-oreja y la solidaridad harán el resto.

En los últimos años, el puesto de Surit@s ha sido un clásico en las ferias de verano de los pueblos de la Sierra Espadán, en especial en los municipios de la comarca de la Plana Baixa. Somos testigos de que desde el comienzo sus creaciones han sido muy bien recibidas por los asistentes a estos eventos, especialmente entre los más peques.

Su producto estrella son los suritos: personajes elaborados con tapones de corcho, alambres, pinzas, y multitud de materiales reciclados cuyo nuevo uso no deja indiferente a clientes/as y curiosos/as. Y es que Ximo disfruta presenciando la cara de asombro de estos/as, para lo cual no duda en compartir con ellos/as todos sus secretos.

Estos personajes fueron evolucionando y diversificándose, de tal forma que las últimas generaciones no solo se limitan a representar profesiones, aficiones, superhéroes, famosos, etc. sino que incorporaban elaborados complementos (vehículos, instrumentos musicales, etc.) e incluso pueden llegar a recrear divertidas escenas (bandas de rock, carreras de motocultores, bodas, etc.). Aquí tenéis unas cuantas imágenes para que os hagáis una idea.

Además de los suritos, su catálogo también incluye muñecos articulados, “monigotes” reivindicativos, imanes para neveras, colgantes, llaveros, cortinas, etc. todo ello con el tapón de corcho como elemento principal.

En lo que se refiere al espacio de trabajo, es sorprendente descubrir como no se requiere de grandes medios para manufacturar las pequeñas obras de arte como las que surgen de la imaginación de Ximo: un pequeño rincón en casa, una sencilla caja de zapatos con las herramientas más comunes, y un lugar donde almacenar los envases y residuos reutilizables, es más que suficiente. Y si tenemos una terraza soleada donde se poder secar la pintura en espray aplicada, pues mejor que mejor.

Pero como ocurre tantas otras veces, el esfuerzo extra que supone la comercialización de sus creaciones y la necesidad de un trabajo por cuenta ajena para garantizar unos mínimos ingresos a lo largo del año, hizo que Ximo se replanteara su proyecto y barajara otras formas de enfocar su actividad, de tal manera que en la actualidad su estrategia ha cambiado significativamente y en lugar de salir en busca de sus clientes, prefiere trabajar por encargo, además abastecer con una muestra de sus productos uno de los comercios de su localidad.

Y como Ximo no es muy fan de las nuevas tecnologías, nos ha pedido el favor de que publiquemos su número de teléfono de contacto, así como el nombre del establecimiento en Betxí donde tiene expuestas algunas de sus artesanías, a lo cual evidentemente no nos hemos podido (ni querido) negar.

Ximo: 964 620 349 – 656 578 895

BRICO DETALL MARI
C/ Constitució nº25, Betxí 12549 (Castelló)
Tel. 687 899 912
bricodetall.mari@gmail.com

Pell d’Arbre

Continuamos en 2021 con nuestro empeño por seguir compartiendo información que permita despertar en vuestro interior ese interés por el corcho que necesita el proyecto SuberLab para trascender el mundo virtual y convertirse en realidad.

Con este propósito nos acercamos a conversar con Ana Fialho, el cuerpo y el alma que hay detrás de la marca Pell d’Arbre. Ana nos recibe amablemente en su taller del barrio del Carmen de Valencia y nos invita a una taza de infusión, a todas luces necesaria para entrar en calor en un día tan desapacible.

Además de una gran diseñadora y artesana, Ana es una auténtica enamorada del corcho, en gran medida gracias a su travesía por el mundo de la moda y a su origen luso. Pero no solo eso, ella también es un libro abierto, que no duda en compartir su experiencia con nosotros/as y con todo el mundo que le dedique un momento a visitar su página web, donde se recogen las motivaciones, la filosofía y las peculiaridades de su proyecto.

Sus creaciones son principalmente complementos de moda elaborados con tejido de corcho natural (no aglomerado), con un diseño y unos acabados muy cuidados. El tejido de corcho empleado por Ana proviene mayoritariamente de Portugal, y aunque su intención en un futuro es abastecerse de materia prima de proximidad y libre de derivados del petróleo, las pequeñas cantidades que demanda y la actual falta de innovación en el sector, no le dan mucho margen de maniobra, ni en lo relativo a su origen ni a su composición.

Entre todos los productos de su tienda, nos gustaría detenernos en los organizadores de auriculares, no solo por su original diseño, sino por los valores solidarios que hay detrás de ellos: y es que los beneficios obtenidos en su venta son destinados íntegramente a cuatro colectivos y entidades diferentes que trabajan en pro de los derecho de los animales, del medio ambiente y de otras causas sociales, toda una declaración de principios.

En lo relativo a los medios empleados durante el proceso de fabricación de los complementos, su taller cuenta con las herramientas y equipos propios de este tipo de manufacturas, como son máquina de coser, máquina remalladora, taladro, tijeras, útiles de costura, etc. Las únicas tecnologías “duras” presentes en el proceso las encontramos en la industria que suministra el tejido de corcho, para lo cual es necesario una maquinaria especial, y en el proceso de corte de las diferentes piezas que componen sus obras, para lo cual es necesario un equipo láser que garantice la precisión y la calidad del trabajo.

En cuanto a la comercialización de las artesanías, además de la página web creada en 2020, Ana participa habitualmente en los mercados alternativos de Valencia y alrededores, sobretodo en aquellos donde los criterios de selección son más estrictos de cara a garantizar un producto local, de calidad, respetuoso con el planeta y original. También podemos encontrar algunas de sus creaciones en tiendas de moda ética y sostenible como Kúbelik (www.kubelik.es), o en escaparates virtuales para artesanos locales como Talento Local VLC (www.instagram.com/talentolocalvlc/).

En definitiva, una propuesta muy bien planteada que merece estar entre entre nuestros sitios webs de referencia… ¡enhorabuena Ana!

Artesano y serrano

Por fin llego el día y pudimos charlar con el primer -y por ahora único- artesano de la Sierra de Espadán que apuesta por el corcho de una forma decidida. Su nombre es José y es vecino de Eslida, la población corchera por excelencia: no en vano podemos encontrar todavía en ella dos fábricas de tapones y una trituradora.

José no ejerce la actividad profesionalmente, ya que trabaja a tiempo completo y por cuenta ajena, dedicándole al corcho únicamente sus ratos libres, que últimamente no son muchos. Tiempo atrás, cuando esos momentos eran más frecuentes, José llego a ser un habitual en las pequeñas ferias de verano que se organizaban en los pueblos de la Sierra de Espadán. A día de hoy solo conserva una reducida muestra de sus piezas, aunque mantiene intacto su pasión por el corcho, y lo que es más importante, atesora la experiencia y el saber-hacer adquirido durante todos estos años.

Nos encontramos ante un autodidacta, un hombre que todo lo que sabe sobre el corcho lo aprendió haciendo, deshaciendo e incluso sacando. Digamos que el amor por este material no le viene de familia… o sí, según se mire, ya que históricamente el corcho fue un recurso fundamental para la subsistencia de los habitantes de la sierra, entre los que se encuentran sus antepasados.

Atendiendo a los materiales empleados, podemos decir que José se ha especializado en el corcho natural, o lo que es lo mismo, no ha tenido a bien emplear el aglomerado (corcho triturado al que se le añade un aglomerante), lo que a nuestro parecer constituye un claro ejemplo de apuesta por el aprovechamiento de los recursos locales. En concreto, dos son los formatos de trabajo utilizados: por un lado los tapones de corcho natural, con algún tipo de defecto, que son rechazados por la industria taponera y cuyo destino sería la trituradora; y por otro lado unos prismas rectangulares cortados a medida y lijados que se obtienen de las panas de corcho que emplea la industria taponera como materia prima.

En lo referente a los objetos manufacturados, queremos destacar por encima del resto las alfombrillas o esterillas, que recuperando uno de los antiguos usos entre la población local, actúan a modo de barrera aislante entre el calor del cuerpo humano y el frío del suelo. Gracias al innovador diseño desarrollado por José, y que dota al conjunto de piezas articuladas la capacidad para enrollarse y conservar su forma, estamos seguros de que a cualquiera de nosotros/as se le ocurrirían multitud de usos diferentes.

Para realizar todas estas obras de arte, el taller de José no requiere de herramientas especiales, más allá de un taladro, una buena cuchilla y un juego de gubias.

Uno de los impedimentos que plantea este artesano a la hora de poder ganarse la vida algún día con sus creaciones (o al menos complementar sus ingresos), es el hecho constatado de que la población local no valora la cantidad de horas invertidas en su manufactura, o dicho de otro modo, la mayoría de paisanos/as no están dispuestos a pagar el precio final de venta, a pesar de que muchos feliciten al artista por la calidad y belleza del producto. En este sentido José apunta que sus principales clientes son extranjeros (mayoritariamente franceses), así como residentes en otras comunidades autónomas.

Este dato es especialmente relevante a la hora de analizar las diferentes posibilidades para la comercialización de productos elaborados con un material que, según las fluctuaciones del mercado, puede alcanzar los 9 €/kg en forma de pana taponable. Una de las opciones, según José, sería alcanzar acuerdos con los suministradores para abastecerse de panas de menor grosor que no reúnan las dimensiones mínimas para la industria taponera, lo que podría reducir el precio del producto final.

Otro de los retos que nos plantea José es el hecho de que el corcho de la Sierra de Espadán, a pesar de un crecimiento más lento que el resto (saca cada 12-14 años), lo que en teoría le confiere una mayor calidad, en la práctica se ve muy afectado por plagas y enfermedades debido, entre otros, a una deficiente gestión selvícola, obligando a la industria taponera de la Sierra de Espadán a emplear en un porcentaje muy elevado corcho que proviene de otros territorios (principalmente Extremadura y Andalucía), y condenando el corcho serrano a la trituradora.

Estos aspectos es importante que los tengamos en cuenta si queremos garantizar ante el consumidor final el origen de la materia prima empleada, uno de los principios que justifican la puesta en marcha del laboratorio de corcho SuberLab.Estos aspectos es importante que los tengamos en cuenta si queremos garantizar ante el consumidor final el origen de la materia prima empleada, uno de los principios que justifican la puesta en marcha del laboratorio de corcho SuberLab.